Friday, May 18, 2012

Ella se escapó

Ella era la verdadera imagen de la perfección física, como la suelen vender en todas las revistas, con cada milímetro de piel sin grasa y en el lugar adecuado. Y además de tener una presencia físca agradable, la cereza en el pastel era su actitud siempre bondadosa hacia todos, dispuesta a escuchar con toda la calma del mundo a cualquier persona que se lo pidiera.
De esa manera fueron pasando frente a ella los mejores años de su vida, guardando sus miedos en silencio para poder sanar los de los demás. Todas las personas que la veían se sentian seguras de que ella era algo parecido a una santa, siempre dando todo sin esperar nada a cambio. Lo que esos ingenuos no sabían, era que las noches eran un verdadero tormento para su joven alma. Sus demonios internos que habían permanecido ocultos por tanto tiempo aprovechaban las horas nocturnas para hacer destrozos en su frágil mente, dejandola cada día un poco más seca por dentro.
Hizo su mejor esfuerzo para seguir cada día con su misma rutina de sonreir a pesar de todo, pero fué en vano. Esos malditos espíritus malignos le estaban ganando la partida con la mano en la cintura.
Pero ella no se dejó vencer por esas fuerzas externas...eso hubiera sido una derrota terrible para una campeona como ella.
Simplemente se recostó en su cama, y cerró los ojos como no lo había hecho en mucho tiempo: sin pensar en nadie más. Luego, ninguna otra persona volvió a oir de ella; unos dicen que se fué de la ciudad sin pensarlo, pero lo que pocos saben es que como lo han hecho muchos otros, esa chica encontró dentro de sus sueños su última oportunidad para fugarse de la prisión que otros le construyeron.